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¿Por qué un clavo se hunde en el agua mientras que los barcos de acero flotan en el agua?

Arquímedes, hace dos mil años, descubrió el principio de los objetos que flotan: “Cuando sumergimos un objeto en el agua éste flota por una fuerza igual al peso del líquido que desplaza”.

La razón es por su forma, el clavo se hunde no por su peso sino por la forma que impide que se mantenga en el agua, en cambio un barco de acero hace resistencia para que se hunda.

Ocurre lo mismo con un papel, si éste se encuentra arrugado y trasformado en una pelota de papel, al ser tirado al aire éste será atraído por la gravedad rápidamente, en cambio si el mismo papel está estirado, sin arrugar caerá más lentamente a tierra porque su forma aerodinámica hace resistencia al aire y a la gravedad y por ende se demorará más en caer al suelo.

¿Por qué los barcos flotan?

Existe una fuerza que empuja al barco de abajo hacia arriba haciéndolo flotar.

Esto lo sabemos gracias al sabio Arquímedes quien hace dos mil años, señaló el principio de por qué los objetos flotan: “Cuando sumergimos un objeto en el agua éste flota por una fuerza igual al peso del líquido que desplaza”.

Para llegar a esta conclusión el sabio se metió en una tina con agua y se dio cuenta que entre más se sumergía, más agua caía de la tina y más liviano se sentía, porque al meter algo en el agua, ésta sube de nivel y si el objeto es grande se derrama.

Lo que descubrió Arquímedes lo podemos experimentar a diario. Si flotas dentro de una piscina, un barco también lo puede hacer en el mar.

Los ingenieros se basan en este principio para diseñar los barcos de manera que sean más ligeros que el agua que desplazan y puedan flotar.